Es común adquirir un inmueble a través de una empresa, sociedad o
En México, el arrendamiento de bienes inmuebles no solo tiene implicaciones contractuales y fiscales, sino que, bajo ciertos supuestos, puede considerarse una actividad vulnerable conforme a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI).
Conocer cuándo se actualiza esta clasificación y cuáles son las obligaciones que derivan de ella es fundamental para evitar sanciones y garantizar la legalidad de las operaciones inmobiliarias.
¿Cuándo el arrendamiento se considera una actividad vulnerable?
La LFPIORPI establece que el arrendamiento de bienes inmuebles se clasifica como actividad vulnerable cuando el monto mensual de la operación supera 1,605 UMAS.
Adicionalmente, cuando el monto mensual excede 3,210 UMAS, el arrendador se encuentra obligado a presentar un aviso ante la autoridad competente, en términos de la legislación aplicable.
Estos umbrales económicos son determinantes para definir el nivel de obligaciones que debe cumplir el arrendador.
Obligaciones del arrendador conforme a la LFPIORPI
Cuando las operaciones de arrendamiento superan los parámetros señalados por la ley, el arrendador debe cumplir, entre otras, con las siguientes obligaciones:
- Identificar al arrendatario y verificar la información proporcionada.
- Recabar y conservar documentación que respalde la operación.
- Presentar los avisos correspondientes ante la autoridad cuando se rebasen los montos establecidos.
El cumplimiento adecuado de estas obligaciones permite dar trazabilidad a las operaciones y mitigar riesgos asociados al lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.
¿Por qué es relevante cumplir con estas disposiciones?
El cumplimiento oportuno de la LFPIORPI en operaciones de arrendamiento inmobiliario resulta relevante porque:
- Evita sanciones económicas y administrativas.
- Fortalece la transparencia de las operaciones.
- Genera confianza frente a autoridades, inversionistas y contrapartes.
- Protege la reputación del proyecto o del portafolio inmobiliario.
Omitir o descuidar estas obligaciones puede derivar en contingencias legales que afecten la continuidad y viabilidad de la operación.
Cumplimiento y legalidad en cada etapa de la operación inmobiliaria
Implementar correctamente medidas de cumplimiento en arrendamientos y otras operaciones vinculadas al sector inmobiliario no debe verse como una carga adicional, sino como un mecanismo de protección legal y operativa.
En Roqueñí Abogados, asesoramos a nuestros clientes en la implementación integral de obligaciones de cumplimiento conforme a la LFPIORPI, asegurando que cada operación inmobiliaria se lleve a cabo con apego a la ley y con plena certeza jurídica.
Cumplir también es proteger la operación.
